Tampoco le puse titulo, porque me olvide, y ahora no se me ocurre ninguno.
Bueno, espero que lo disfruten!!
Besos!
Era un día de verano. El calor era
insoportable. Yo estaba haciendo las valijas, ya que me iba de vacaciones. Si a
la casa de mi abuelo.
Me presento, soy Olivia, y tengo 14
años. Vivo con mi mamá, y mi hermano Sebastián. Mi papá se fue cuando yo era
muy chiquita, no volvió nunca más.
Mi abuelo, o más conocido como
“Pancho”, vive en un pueblito pequeño, cerca de un Bosque, al que siempre
íbamos a jugar, o a comer las moras que había en los arbustos; también las
juntábamos para preparar mermelada. El pueblo, como ya dije, es chiquito, hay
un almacén, o más bien un Súper-mercado, es grande, pues es el único allí. En
el podes encontrar ropa, juegos, comida, de todo. Pancho se mudó cuando murió
mi abuela. Yo pienso que se siente muy solo, porque si bien ahí tiene personas
con quien pasar el rato, charlar, y todo, acá dejo a sus amigos, su familia,
entonces lo llamo cada vez que puedo, y lo voy a visitar cuando se da la
oportunidad. Hace un par de años, le regale un perro, de esos que son
cariñosos, ya que, aunque el Abuelo diga que no lo quiere, se que necesita
compañía. Y no me equivoque!! Me cuenta lo mucho que juegan, que duermen
juntos… Roco, como le pusimos, lo ama; se aman. Él es fiel, y lo acompaña a
todos lados.
En fin, estaba en el micro, al lado
de mi hermano, con el bolso de mano en la mano, esperando a que el colectivo se
detuviera en la estación “El Palomar”. Baje, y lo vi. Corrí lo más rápido que
pude, y lo abrasé fuerte, casi me pongo a llorar. Rápidamente Roco, como no
podía ser de otra manera, se nos tiro encima, y nos empezó a lamer, y a oler.
Se ve que él también estaba muy contento de vernos.
Sebastián, yo y el abuelo, tan
alegres como estábamos, nos subimos a la camioneta, y le empezamos a contar
como nos había ido en el año; soy Scout, en realidad somos, y le contamos todos
nuestros campamentos, anécdotas, salidas importantes, y nuestro último
campamento, que fue hace unas semanas, ya que es el de 10 días. Nos fuimos a
Córdoba, le contamos la experiencia, el lugar, todo.
Llegamos a casa, y todo estaba
igual. El jardín, con sus flores coloridas, y como siempre, los árboles
frutales. Entramos, acomodamos las cosas, y nos dispusimos a merendar. Así
pasamos el día, planeando lo que haríamos al otro.
Al otro día, con mi hermano nos
despertamos temprano, y decidimos ir al Bosque.
Caminamos, y caminamos, recordando
viejos tiempos, riéndonos.
Caminamos bastante, hasta
llegar una cueva. Nosotros, que
conocemos bastante el lugar, no nos acordábamos de la cueva. Pero pensando que
por ahí, no habíamos pasado por ahí nunca, sacamos los sanguches que habíamos
preparado, galletitas, caramelos. Si, como verán, no nos conformamos con poco.
Nos quedamos hablando de la cueva,
hasta quedarnos dormidos. Habremos dormido una hora.
Somos tan curiosos, que decidimos
entrar. Estaba muy oscuro, me dio un poquito de miedo, pero mi hermano se dio
cuenta, y me apretó fuerte la mano.
A lo lejos, vimos algo que
brillaba. Seguimos esa luz, que a medida
que nos acercábamos, era más intensa. Llegamos y nos acercamos despacito. Era
una piedra. Cuando la tocamos de repente
esa luz intensa, que venía de ella, se apago. Fue inmediato.
No sabíamos cómo salir, estaba
demasiado oscuro, no se veía nada. Sebastián, me pasó la piedra a mí, y empezó a
querer divisar una salida. Pasaron
horas. En un momento desee no estar ahí. Estar en otro lado, con Sebas,
tranquilos, y de la nada, empecé como a
marearme, y vi que a él le pasaba lo mismo. De la nada, aparecí en mi casa, no
en la de mi abuelo. Y Sebastián apareció al lado mío.
Lo raro, es que no había nadie, mi
mamá no estaba. Salimos a la calle, a ver que podía haber pasado. No había
nadie en la calle. Nos empezamos a asustar, quisimos llamar, pero los teléfonos
no andaban, era todo muy confuso.
Estuvimos todo el día, tratando de
encontrar a alguien en las casas, pero fue imposible. Se hizo de noche, y
decidimos dormir, pero juntos.
Nos despertamos al otro día, no comí,
nada, estaba demasiado alterada. ¿Cuál es la explicación lógica, de estar en
una cueva, y que de la nada aparezcas en tu casa, y que encima no haya nadie en
la ciudad? ¿Puede haber una explicación lógica? Yo no lo creo. Empecé a pensar,
y me di cuenta que todo pudo haber sido por la piedra, por ahí era mágica; si,
es la única explicación posible que le encuentro. Pero la piedra no estaba con
nosotros. Le conté mi posible teoría a Sebas. Me ayudo a buscarla, aunque la
idea no lo convenció mucho. Buscamos, buscamos. Pero la suerte, no estaba de
nuestro lado. Hasta que se me ocurrió buscar en la mochila, donde llevamos la
comida. Y si. La encontré ahí. Como en algunas películas, el lugar menos
esperado.
Entonces desee rápido poder irme a
la casa de mi abuelo, con mi hermano, antes de que todo esto hubiera pasado.
Pero ese, se ve que no era mi día. Aparecimos, en el medio de la nieve, creo
que en una montaña, no veía bien, ya que había mucho viento.
Mi hermano iba adelante, pero en un
momento desapareció. Me asome, y vi un precipicio, y a lo lejos, el cuerpo de
mi hermano. Estaba shockeada. No lo podía creer, que de un momento para otro,
ya no esté.
Mis lágrimas comenzaron a salir sin
control. No sabía dónde estaba, mi hermano había muerto, así de la nada, y no sabía
cómo volver con mi abuelo.
Resignada, a lo que la vida me
deparara, me tire en medio de la nieve, a llorar como no había llorado antes,
desde la muerte de mi abuela.
De repente, empiezo a escuchar mi
nombre, me llamaba. Si mal no me acuerdo, esa era la voz de mi abuela. Me decía
“Oli, Oli”
.Empece a gritar desesperada, “Abuela!!!”, pero la voz me seguía
diciendo lo mismo. “Oli, Oli”.
-Olivia!! Despertate Olivia!!!
Olivia!!
-¿Que paso?
- Se quedaron dormidos.
Note, que Sebastián tenía cara de
dormido.
-Un abuelo, sabe todo. Entraron a
la cueva?
-No, creo. Creo que soñé que sí.
Sebas moría, era horrible. Pero fue un sueño.
-Si, un sueño…
-¿Vos decís que no fue un sueño?
- Yo digo, que algunas veces... Los
sueños se hacen realidad.- Y así nos fuimos.
Ahora me pregunto… ¿Enserio todo
eso paso de verdad? Y creo que es algo, que nunca sabré con exactitud, pero
cuando la piedra apareció nuevamente en mi mochila, la tire al arroyo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario